LA EPILEPSIA Y LA MUJER

MEDICAMENTOS ESPECÍFICOS PARA MUJERES

Aunque no hay diferencias en los efectos de los medicamentos antiepilépticos entre las mujeres y los hombres, las dosis pueden diferir debido a las diferencias de peso corporal. Los efectos colaterales también son similares en ambos sexos, pero hay ciertos efectos colaterales que pueden ser más problemáticos para un sexo que para otro. Uno de estos son las modificaciones en el peso corporal, algunos medicamentos antiepilépticos pueden causar ganancia o perdida de peso. La causa de estos cambios en el peso no se conoce, pero es probable que se deba a una alteración del metabolismo. La dieta y el ejercicio pueden ayudar a evitar o disminuir la ganancia de peso, y éste generalmente se recupera cuando se termina el tratamiento. Existen medicamentos que pueden causar algunos efectos cosméticos que incluyen crecimiento de las encías o salida de vello corporal, por ejemplo. Estos efectos no ocurren en todas las mujeres y generalmente son el resultado del uso prolongado de estos medicamentos.

Algunos medicamentos que se metabolizan a través del hígado incrementan la velocidad de eliminación de otras sustancias que se metabolizan allí, como algunas hormonas que son importantes para la función sexual y se pueden reducir sus niveles, como así también pueden afectar la efectividad de los anticonceptivos hormonales.

Debido a que el tratamiento de la epilepsia es a largo plazo, se deben considerar cuidadosamente los efectos secundarios de los medicamentos. En la actualidad existen opciones terapéuticas que han demostrado tener un alto perfil de tolerabilidad a largo plazo, sin incremento en el peso corporal ni interferencia hormonal.


CAMBIOS EN EL CICLO MENSTRUAL

Algunas mujeres con epilepsia reportan problemas con su ciclo menstrual. Estos problemas incluyen varios meses sin menstruación (amenorrea), ciclos menstruales mayores de 35 días en escasa cantidad (oligomenorrea), o inusualmente largos (de 32 días) o cortos (menos de 26 días entre períodos menstruales). En un 35% de las mujeres puede no ocurrir la ovulación (ciclos anovulatorios) y por tanto, la progesterona no se secreta durante la segunda mitad del ciclo, lo cual puede, a su vez, asociarse con un incremento en la frecuencia de las crisis.


EFECTO DE LA MENOPAUSIA SOBRE LAS CRISIS

Hay evidencia de que las hormonas sexuales femeninas y sus fluctuaciones pueden influir sobre las crisis en mujeres con epilepsia. La influencia sobre las crisis que tienen las hormonas sexuales femeninas, como el estrógeno y la progesterona, es compleja, se cree que los estrógenos pueden incrementar las crisis, mientras que la progesterona hace que sean menos frecuentes.

Debido a que la menopausia se caracteriza por una disminución en los estrógenos, se podría esperar que el riesgo de tener crisis disminuyera también. Sin embargo la situación es mucho más compleja, por lo que es difícil predecir exactamente para cada mujer con epilepsia qué debería esperar junto con la menopausia.


DISFUNCIÓN SEXUAL Y EPILEPSIA

En algunas mujeres con epilepsia se puede presentar disfunción sexual, la cual al parecer se debe a alteración en las regiones del cerebro que controlan el comportamiento sexual, alteraciones en las hormonas sexuales y a los efectos de los medicamentos antiepilépticos. Mientras algunas mujeres podrían tener problemas con el deseo, algunas otras podrían tener dificultades para disfrutar su vida sexual, pudiéndose presentar dolor al tener relaciones sexuales, debido a la falta de lubricación. Se deberá buscar ayuda adecuada con un ginecólogo, quien descartará otras causas para la disfunción sexual, y determinará el mejor tratamiento a seguir.


TRATAMIENTO ANTIEPILÉPTICO Y SUS EFECTOS SOBRE EL CONTROL NATAL

Las mujeres con epilepsia deben saber que algunos medicamentos para tratar la epilepsia aceleran el metabolismo de las hormonas contenidas de los anticonceptivos orales, disminuyendo su eficacia y pudiendo dar como resultado un embarazo no planeado. Es muy importante que una mujer que no quiera quedar embarazada y esté tomando uno de estos medicamentos para controlar la epilepsia y un anticonceptivo oral, use un método de anticoncepción alternativo, o discuta con su médico el cambio de su medicamento antiepiléptico por uno con el que sí pueda tomar anticonceptivos orales, sin que interactúen entre ellos.

Entre los medicamentos que afectan la eficacia de los anticonceptivos orales, se encuentran: carbamacepina, difenilhidantoína, primidona, topiramato, oxcarbacepina. Tampoco se recomienda el uso de lamotrigina con anticonceptivos, porque ambos pueden interferirse.

La epilepsia y su tratamiento no alteran la eficacia de ninguno de los tratamientos no hormonales para control natal. Estos métodos no hormonales incluyen el dispositivo intrauterino, el diafragma, el condón, el método del ritmo y otros métodos naturales de planeación familiar, con o sin espermicidas.


EMBARAZO EN LAS MUJERES CON EPILEPSIA

La mayoría de las mujeres con epilepsia, como cualquier otra mujer, pueden quedarse embarazadas y tener niños sanos. Indudablemente hay una serie de problemas específicos de la mujer con epilepsia que hacen que el embarazo deba ser seguido con visitas más frecuentes tanto al ginecólogo como al neurólogo.

Durante el embarazo las crisis pueden aumentar en alrededor del 15% de las mujeres, disminuir en otro 25% y permanecer con la misma frecuencia en el 60%. Es difícil de predecir qué mujeres tendrán más o menos crisis y lo que se recomienda es un seguimiento neurológico más frecuente.

Hay dos motivos principales por los que puede haber un aumento de crisis durante el embarazo:

1- Porque la mujer al descubrir su embarazo, por miedo de que las medicaciones antiepilépticas puedan dañar al bebé, deje de tomarlas bruscamente. Esto puede precipitar crisis severas y continuas, lo que es una situación muy grave para la madre y para el niño;

2- por el cambio que experimenta el cuerpo de la mujer que hace que las medicaciones antiepilépticas puedan ser menos efectivas, tales como una pobre absorción por parte del tubo digestivo y un incremento en la eliminación de los medicamentos del cuerpo por parte del hígado y los riñones.

Quizás la inquietud mas frecuente está relacionada a la posibilidad de malformaciones congénitas asociadas a las medicaciones antiepilépticas. La frecuencia de malformaciones congénitas en hijos de mujeres que toman cualquier medicación antiepiléptica es un tema aun muy discutido, algunos trabajos señalan una posibilidad de entre dos y tres veces mayor que en las mujeres que no tengan epilepsia. Por ello, durante el embarazo no se recomienda sustituir un medicamento por otro pensando que el nuevo sea menos perjudicial para el feto, dado que no hay evidencia suficiente de que unos sean peores que otros, excepto para el acido valproico que si hay evidencia que a dosis mayores puede tener mayor efecto teratogénico. Se aconseja controles periódicos clinicos y estudios con ecografías al inicio del embarazo para detectar las posibles malformaciones del feto.

Hay que, de ser posible, programar el embarazo y hacer los cambios necesarios antes del mismo. Todas las mujeres con epilepsia en la edad fértil sería recomendado que tomen ácido fólico (5 mg al día) porque éste reduce el riesgo de malformaciones.

Finalmente, todas aquellas mujeres con epilepsia que deseen amamantar, pueden hacerlo sin problemas con un buen seguimiento del bebé por parte del pediatra.